Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Magra olla y gordo testamento.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
El que ama, teme.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Entra, bebe, paga y vete.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Sobre advertencia no hay engaño.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
La zorra nunca se mira la cola.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
Antes de que acabes, no te alabes.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
De lo vedado, un solo bocado.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Hacer buenas (o malas) migas.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Fiate de Dios y no corras.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.