Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
A buen amo, mejor criado.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
Para el pan ralo, no hay año malo.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Fingir ruido por venir a partido.
De tal palo tal astilla.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
Ser más bueno que el pan.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Teta de noviciado.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Bien reza, pero mal ofrece.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
No se me olvidará mientras me acuerde.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Boca seca hace bolsa llena.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
No me tientes Satanás.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.