A buenas horas, mangas verdes
Campo florido, campo perdido.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Bien está cada piedra en su agujero.
No hay mejor salsa que el hambre.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Me importa un bledo.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
El trabajo es la ley y a todos agita.
Las palabras se las lleva el viento.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Ojo al parche.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
A más vivir, más sufrir.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Donde hay confianza, da asco.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Día de agua, taberna o fragua.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
A tres azadonadas, sacar agua.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.