De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Cuanto más amistad, más claridad.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
El que se va no hace falta.
A marido ausente, amigo presente.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
¿Fiado?. Mal recado.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Hacer pinitos.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
La hacienda, el dueño la atienda.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Más vale que sobre que no que falte.
Si no sobra es que falta.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
El que presta no mejora.
Bollo de monja, costal de trigo.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
De buen chaparrón, buen remojón.
Cada día tiene su refrán y su afán.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
La vida es una universidad.