Agrada, quien manda.
Al desdén con el desdén.
Una buena acción es la mejor oración.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
A barbas honradas, honras colmadas.
Palabra dada, palabra sagrada.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Al ingrato con la punta del zapato.
La obligación es primero que la devoción.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Primero la obligación y luego la devoción.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Salud perdida, salud gemida.
A tal señor, tal honor.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
La admiración alaba, el amor es mudo
Lo prestado está a la vera de lo dado.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
La paciencia es el puerto de las miserias.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Ruego de Rey, mandato es.
Favores en cara echados, ya están pagados.
La buena obra, ella misma se loa.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Mata, que Dios perdona.
A bien obrar, bien pagar.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Por pedir, nada se pierde.
A la virtud, menester hace espaldas.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
A gran prisa, gran vagar.
Honra sin provecho la digo pecho.
El que no agradece, al diablo se parece.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
El agraviado, nunca desmemoriado.
No comer por haber comido, es bienvenido.
El dar y el tener, seso ha de menester.
De lo bendito, poquito.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
La abundancia da arrogancia.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Paciencia y barajar.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.