El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
La burla, para quien le gusta.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Quien lo hereda no lo hurta.
Gente parada, malos pensamientos.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Diligencia vale más que ciencia.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
A donde las dan, allí las toman.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
El avariento nunca está contento.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
De todas maneras, aguaderas.
Trato es trato.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
El que necesita, te visita.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
La suerte de la fea, la bella la desea.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
El que demonios da, diablos recibe.
Buen corazón quebranta mala ventura.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.