Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Los buenos modos agradan a todos.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Primero son los presentes que los ausentes.
Nadie toma lo que no le dan.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Le quedo como anillo al dedo.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Males comunicados, son aliviados.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Buenas acciones valen más que buenas razones.
La naturaleza proveerá.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Gran calma, señal de agua.
Lo prometido es deuda.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Valor y querer, facilitan el vencer.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
La gente discreta, no suelta la jeta.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Casa ordenada, casa salvada.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
La respuesta más rápida es la acción.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Buena cara dice buen alma.