El perezoso siempre es menesteroso.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Hombre casado, burro domado.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Al más chico muerde el perro.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Gato con guantes no caza ratones.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Más doblado que carpa de camión.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
A gallo viejo gallina joven.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
La gotera cava la piedra.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño