Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
Freídle un huevo, que dos merece.
Jamás olvidó el que bien amó.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Perfecto solo Dios.
A barba muerta, poca vergüenza.
Igual con igual va bien cada cual.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
El que no mira, suspira.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
A barba moza, vergüenza poca.
A Dios rogando y con el mazo dando.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Dios, si da nieve, también da lana.
Cuando el pobre lava, llueve.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Al mal dar, tabaquear.
Dios castiga sin palo ni piedra