Riqueza vieja es la nobleza.
Borracho que come miel, pobre de él!
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Pedir más es avaricia.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
O todos moros o todos cristianos.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Mano de santo cura como por encanto.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
A chico santo, gran vigilia.
Amar a todos, confiar en nadie.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Está como aji titi.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
A gran pecado, gran misericordia.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Quien vale mucho hace mucho.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Tanto ganado, tanto gastado.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
No hay ningún rico que entienda a un pobre.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.