Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Pobre atestado saca mendrugo.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
A mejor cazador se le va la paloma.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Cada gusto cuesta un susto.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Viejo cansado, muerto o corneado.
En Noviembre el frío vuelve.
Agua del cielo no quita riego.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Asno de dos, válgale Dios.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
A un fresco, un cuesco.
Serio como perro en bote.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
A carne de lobo diente de perro.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Ramal y bozal, para el animal.
Mal ajeno es ruin consuelo.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.