Al que bebe vino le huele el hocico.
Patada de yegua no duele.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Cabeza vana no cría canas.
Pan con sudor, sabe mejor.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
A perro viejo no hay tus tus.
A la hora mala no ladran los perros
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
El que porfía mata venado.
A buen amigo buen abrigo.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
No arrojes margaritas a los puercos.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Agua vertida, no toda cogida.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Es más agrio que un limón.
El burro al ratón le llamó orejón.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Apenas nacida, ya la pulga salta y pica.
A manos frías, corazón ardiente.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
A perro sarnoso todo son pulgas.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Molino cerrado, contento el asno.
El dolor embellece al cangrejo.
No acose, que la están peinando.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
No mes dos mortos mata os teus porcos
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.