El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Estar como caimán en boca de caño.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
De padres gatos, hijos michinos.
Al espantado, la sombra le basta.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
El que tiene capa, escapa.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Loro viejo no da la pata.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Cuervos vienen, carne huelen.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Al catarro, con el jarro.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
No es tan fiero el león como le pintan.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Muerto el perro, se acaba la rabia.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Hace un frío que se hielan las palabras.
El que canta, sus males espanta.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Pobre atestado saca mendrugo.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Quieres taparle el ojo al macho.