Para aprender, perder.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Comer uva y cagar racimo.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Alforjas llenas quitan las penas.
Limosno con escopeta no logra mucha peseta.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
No hay atajo sin trabajo.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Carne puta no envejece.
Remendar y dar a putas.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Una pena quita a otra pena.
Ir de trapillo.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Criados, enemigos pagados.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
A bien obrar, bien pagar.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
A burro viejo, poco forraje.
La caza y los negocios quieren porfía.
A la fuerza ahorcan.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
A la fuerza no es cariño.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
A preguiça se deu bem.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Pasar amargura por ganar hermosura.
De barriga gigante, pedo retumbante.
Mira la peseta y tira el duro.
Cazador, mentidor.
A hora mala no ladran canes.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.