Ave que vuela, a la cazuela.
Las armas, el Diablo las carga.
Burro que piensa bota la carga.
Decir, me pesó; callar, no.
El que habla es el que peca.
Antes huir que morir.
Sal derramada, quimera armada.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
El sabio calla, el tonto otorga.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
No quieras comer perdiz antes de matarla.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Zapato que aprieta, no me peta.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Ave por ave, el carnero si volare.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Dios castiga sin palo ni piedra
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Paciencia y barajar.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
A bien obrar, bien pagar.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Las cañas se vuelven lanzas.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Más vale aprovechar que tirar.
No es bueno huir en zancos.