Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Hasta la salud necesita descanso.
Ir por lana y volver trasquilado.
Palabras sin obras, barato se venden.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
La gente discreta, no suelta la jeta.
A dineros dados, brazos quebrados.
Pedir peras al olmo.
Mucho apretar, listo aflojar.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Esto son habas contadas.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Entre bueyes no hay cornadas.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Más vale despedirse que ser despedido.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Borrón y cuenta nueva.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Ir por los extremos no es de discretos.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Poco mal y bien quejado.
No sufras por calenturas ajenas.
Honra sin provecho la digo pecho.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Fruta desabrida, no es apetecida.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
El tiempo aclara las cosas.
Necesitado te veas.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Favor publicado, favor deshonrado.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.