Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
O la bebes o la derramas.
Gran mal padece quien amores atiende.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Bien reza, pero mal ofrece.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A padre avaro, hijo pródigo.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Comida hecha, amistad deshecha.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Del necio, a veces, buen consejo.
Estar como las putas en cuaresma.
A feria vayas que más valgas.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Llave puesta, puerta abierta.
Moza dominguera no quiere lunes.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
A tal señor, tal honor.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Ir de capa caída.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Días de mucho vísperas de ayuno.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Obra con amores y no con buenas razones.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Contra gustos, no hay disgustos.
Dar limosna no aligera la bolsa
Racimo corto, vendimia larga.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Deja la h de ayer para hoy.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Rectificar es de sabios.