El vicio, saca la casa de quicio.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Hablar a calzón "quitao".
Agárrate, que hay curvas.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Hacer favores, empollar traidores.
Sacar los trapos al sol.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
A caballo ajeno, espuelas propias.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
En carrera larga hay desquite.
La experiencia es a veces dolencia.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Ante la duda, abstente.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Hay que poner remedio a tiempo.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Enójate pero no pegues.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
A falta de caballos, que troten los asnos.
La suerte está echada.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Hay confianzas que dan asco.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.