No quieras tapar el sol con un dedo.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
A palabras vanas, ruido de campanas.
A dos puyas no hay toro bravo.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Yo que callo, piedras apaño.
Al mal amor, puñaladas.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
De hora en hora, Dios mejora.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Buena vida, padre y madre olvida.
La alegría en el alma sana se cría.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.