El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
El miedo guarda la viña.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Dar una de cal y otra de arena.
Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
Más ordinario que una vaca con pedal.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Casa chica infierno grande.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Al acebuche no hay quien le luche.
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
La marcha instruye al asno.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
El trabajo no deshonra, dignifica.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Nada tiene al que nada le basta.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Haz mal y guárdate.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
De joven maromero y de viejo payaso.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.