El demonio no duerme.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Buena fama, hurto encubre.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
El buen paño dentro del arca se vende.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Por el interés te quiero Andrés.
Hacerle a uno la pascua.
De tal colmena tal enjambre.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Mujer que se queja, marido que peca
Quitada la causa se quita el pecado.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
A burra nueva, cincha amarilla.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Ojos que no ven, gallinas al saco.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
El que es perico donde quiera es verde.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Para prosperar, madrugar.
En toda guerra está mezclada una mujer.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
El mejor premio es merecerlo.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Bestia alegre, echada pace.
Nadie tan pobre murió que más pobre no nació.
Otoño entrante, barriga tirante.