Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Agua mansa, traidora y falsa.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Cenó carnero y amaneció muerto.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Modestia exagerada, modestia falsa.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
A fin de año, remienda tu paño.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Por San Martín, trompos al camino.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Para todo perdido, algo agarrado.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Renegad de viejo que no adivina.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Más vale maña que fuerza.