La belleza más divina, también defeca y orina.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
A ojo de buen cubero.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
En el camino se enderezan las cargas.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
La belleza está en los ojos de quien mira.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Una buena dote es un lecho de espinos
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Es cualquier baba de perico.
Barba roja, mucho viento porta.
Las damas al desdén , parecen bien.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
A cada paje, su ropaje.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
A cada rey su trono.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Amor de niña, agua en cestillla.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
El que mucho promete, poco cumple.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Se queja más que la llorona.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Es más larga que la cuaresma.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Saliste de Guatemala y te metiste en Guatepeor.