El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Buena estatura es media hermosura.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Gente parada, malos pensamientos.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Cada palo que aguante su vela.
Como chancho en misa.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
A burra vieja, albarda nueva.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Casa hecha y mujer por hacer.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
La misa, dígala el cura.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
A la hija casada sálennos yernos.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Palabra dada, palabra sagrada.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Esposa prudente es don de Dios.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
A rey muerto, principe coronado.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
La suerte es de los audaces.
Una y no más Santo Tomás.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Pastelero a tus pasteles.
La fe mueve montañas.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.