A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Por la peana se adora al santo.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Pedir las perlas de la virgen.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Adorar al santo por la peana.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Cada altar tiene su cruz.
Le debe a cada santo una vela.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
A buen santo te encomiendas.
Ojo al Cristo que es de plata.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Llegar y besar el santo.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Cada santo tiene su candela.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
A chico santo, gran vigilia.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Nacer de pie.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Que cada sacristán doble por su difunto.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
A confite de monja pan de azúcar.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Las cruces son las escaleras al cielo.
A cada santo su vela
Es bien hermosa la que es virtuosa.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro