Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
La mujer es gente en la letrina.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
A caballo grande, grandes espuelas.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
La duda es la llave del conocimiento.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Ojo al parche.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
El tiempo todo lo pone a prueba.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Obra con amores y no con buenas razones.
Quien nada pide, nada recibe.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Cada uno halla horma de su zapato.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Callen barbas y hablen cartas.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Sacar los trapos al sol.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
A la pereza persigue la pobreza.
Lo que es igual, no es trampa.
La letra mata, su sentido sana.
Ron, ron; tras la capa te andan.