La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Nunca falta Dios a los pobres.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
La paciencia no está entre los jovenes.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Donde hay pelo hay alegría.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Ver para creer.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Amor viejo, pena pero no muere.
A creer se va a la iglesia.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Salud perdida, salud gemida.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
La vida mejora de hora en hora.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
La oprtunidad la pintan calva.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Alegrías secretas, candela muerta.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Cosa muy querida, presto perdida.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.