A quien Dios ama, Dios le llama.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Moza reidora, o puta o habladora.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
La primavera la sangre altera.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Una deuda, veinte engendra.
Más se junta pidiendo que dando.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
La mano perezosa, pobre es.
A la ocasión la pintan calva.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
El bien viene andando, pero el mal volando.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
De buena casa, buena brasa.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
La impureza, pesa.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Buena fama, hurto encubre.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Lo poco, nunca dio mucho.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.