Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Obras vea yo; palabras, no.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
A veces se llora de alegría.
Idos y muertos, olvidados presto.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Nunca para el bien es tarde.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
La vida es un soplo.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
La muerte hace reflexionar.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
La jodienda no tiene enmienda.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Claridad, y no en el caldo.
El que guarda, halla.
Jugar la vida al tablero.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
La prisa es la madre de la imperfección.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Qué satisfacción estar enamorado
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
La boda de los pobres, toda es voces.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Emborrachar la perdíz
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
El interés mata la amistad