Si tu vida es adversa, pon la reserva.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Por una alegría mil dolores
Para presumir hay que sufrir.
Amor de amos, agua en cestos.
La honestidad es un vestido de oro
Amigo viejo y casa nueva
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Aire de Levante, agua delante.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Papel, testigo fiel.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Tenís más grupo que banco de sangre.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Hay quien no ve su camino.
La vida es un misterio, desvelalo.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Al mal tiempo, buen paraguas.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
El interés tiene patas.
La muerte a nadie perdona.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Donde hay confianza, da asco.
Dios castiga sin dar voces.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Para los desgraciados se hizo la horca.