Hacer de necesidad virtud.
Buena carrera del buen caballo se espera.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Buen corazón quebranta mala ventura.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Alegría, belleza cría.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
La suerte está echada.
Alegría amagada, candela apagada.
Feo, pero con suerte.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
A lo que no puede ser paciencia.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
La fortuna a los audaces ayuda.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
La suerte nunca da, solo presta.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
La suerte es de quien la tiene.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Quien tenga tiempo que no espere
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Actividad cría prosperidad.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
La suerte la pintan calva.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Buen corazón vence mala andanza.