De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
La vida da muchas vueltas.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
La muerte es puerta de la vida.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Quien ama, teme.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Bendita la casa que a viejos sabe.
La niebla deja el tiempo que encuentra
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
El tropezón enseña a sacar el pie.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
El que necesita, te visita.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.