A dineros dados, brazos quebrados.
Abuso no quita uso.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Haber gato encerrado.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
En arca abierta, el justo peca.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Gente pobre no necesita criados.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Pagan justos por pecadores.
Cabra manca, a otra daña.
A bestia loca, recuero modorro.
El hombre después que le roban, pone candado.
Mal oledor, mal catador.
Al hombre de rejo, vino recio.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
El loco, por la pena es cuerdo.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Parecer uña y carne.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Con gente mal criada, nada.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
No mes dos mortos mata os teus porcos
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Quien guarda valores, padece temores.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Ir a matar lobos no es para bobos.