Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Freídle un huevo, que dos merece.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Según sea el paño, hazte el sayo.
El que se afloja se aflige.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Cazador con levita, quita, quita.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Lento pero seguro.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
La suerte nunca da, solo presta.
Buscar los tres pies al gato.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
A amo ruin, mozo malsín.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Primero, pensar y después, hablar.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Agua vertida, no toda cogida.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.