Palabras blandas te pondrán en andas.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Asegúrate de que estás en el buen camino y entonces, síguelo.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El abad canta donde yanta.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
La mayor ventura, menos dura.
Mear sin peer, rara vez.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Bebe y ata la bota.
Juego mayor quita menor.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
El que fía o promete, en deudas se mete.
La risa hace buena sangre
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Quien hace por común, hace por ningún.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Hay que tomar el toro por las astas.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Esto es como para mear y no echar gota.