La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Divide y vencerás.
A camino largo, paso corto.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Otoño entrante, uvas abundantes.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Burla pesada, en veras acaba.
La verguenza es último que se piedre.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Más vale poco que nada.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Ni el libro cerrado da sabiduría, ni el título por sí solo da maestría.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
El que más hace, menos alcanza.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
La verdad siempre sale a flote.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Agárrate, que hay curvas.
Juegos de manos se van al culo.
Después de un gustazo, un trancazo.