El que regala, no vende; pero sorprende.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
La oración de los rectos en su gozo.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Zurcir bien es más que tejer.
El que fía, o pierde o porfía.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
No muerdas la mano que te da de comer.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Buscarle la quinta pata al gato.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Lo que es igual, no es trampa.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
En la necesidad se conoce la amistad.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Hacer favores, empollar traidores.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Los golpes hacen silencio.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
El que no corre, vuela.
Boca con boca se desboca.
Escucha el silencio... que habla.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Lo prometido es deuda.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Jugar la vida al tablero.
Una lágrima puede decir más que un llanto.