El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Dar es corazón, pedir es dolor
Favor con favor se paga
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Nunca te apures para que dures.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Te enseño a nadar y ahora me ahogas.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Todo se andará si la vara no se rompe.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Con pan y vino, se anda el camino.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Hombre prevenido vale por dos.
Nunca acaba el que nunca empieza.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Oveja que bala, bocado que pierde.
La ociosidad enseña muchas maldades.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
El que se escusa, se acusa.
El que bebe alante, bebe agua limpia.