No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Esto es de rompe y rasga.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Quien siembra si llueve, el día pierde.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Esquílalas pero no las desuelles
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
La intención es lo que vale.
Buen corazón vence mala andanza.
El que mucho corre, pronto para.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Cuenta errada, sea enmendada.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
El mundo está vuelto al revés
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Entre bueyes no hay cornadas.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Lo pasado, pisado.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Lo estancado se pudre.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Ese huevito quiere sal
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Promete poco y haz mucho.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Entra, bebe, paga y vete.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Obremos a no ver, dineros a perder.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Refranes viejos son verdaderos.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.