Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Quien te adula, te traiciona.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
El que se apura, poco dura.
La cortesía exige reciprocidad.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
A consejo de ruin, campana de madera.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
A ama gruñona, criada rezongona.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Labra bien y corta justo, y saldrá la obra a tu gusto.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Fraile convidado echa el paso largo.
Lo que mucho se usa, poco dura.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
El necio dispara pronto sus dardos.
Lo que siembras cosechas.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Quien lo hereda no lo hurta.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Como pecas, pagas.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.