Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
El mucho joder empreña.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Un ruin ido, otro venido.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Quien mucho da mucho recibe.
Caer para levantarse, no es caer.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
De los escarmentados nacen los avisados.
Lo que se da no se quita.
Lo que no se conoce no se apetece.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Por un clavo se pierde una herradura.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Mujer que se queja, marido que peca
Saber de pobre no vale un duro
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
El que mucho escoge poco coge.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja