Quien cerca halla, cerca calla.
La ventura es paño que poco dura.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
El que da, recibe.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Costumbre mala, desterrarla.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Hija que casas, casa que abrasa.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Andarse por las ramas.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Vivir es morir lentamente.
Al pan se arrima el perro.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Para bruto no se estudia, se nace.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Perro ladrador, poco mordedor.
Bueno es caer para más valer.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Ganar, poco vale sin guardar.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.