El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
El que habla es el que peca.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
No es bueno huir en zancos.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
El mono sabe el palo al que trepa.
Hacerte amigo del juez
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Más vale maña que fuerza.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Quien sabe, sabe.
La más fina mula, patea y recula.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
El que canea, no calvea.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Hombre refranero, medido y certero.
Piensa mal y acertarás.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
El que llora su mal, no lo remedia
Menos correr y más hacer.
Más haces callando que gritando.
El que bruto entra, bruto se ausenta.