La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
Del monte sale, con que se arde.
La paciencia es buena ciencia.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Los pensamientos no tienen fronteras
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Lo que no cuesta no vale.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
Beber y comer buen pasatiempo es.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
¿Si un mono está entre los perros, por qué no aprenderá a ladrar?
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Más obrar que hablar.
Las cosas caen por su propio peso.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Ruin señor, cría ruin servidor.