La prisa se tropieza en sus propios pies.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Que la haga el que la deshizo.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
A fin de año, remienda tu paño.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
No hagas bien sin mirar a quien.
Peor que pulga en la oreja
Le dan la mano, y se coge el codo.
Quien hace, aplace.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Más vale algo que nada.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
El que no cae no se levanta.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Al mal tiempo, buena cara.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
El inferior paga las culpas del superior.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.