A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Igual con igual va bien cada cual.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Al mejor caballo se le van las patas.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
El que se apura llega tarde.
Los sordos no oyen, pero componen.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
El que manda, manda.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
El que se brinda se sobra.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
El triunfo de los crueles es breve
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
No hay secreto si tres lo saben.
Una mentira puede matar mil verdades.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Bonitas palabras al más listo engañan.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Más enredado que un kilo de estopa.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.