Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Maestre por maestre, seálo éste.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Andar y callar, eso es negociar.
Cambiar de opinión es de sabios.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Poco a poco se anda lejos.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
El que mal se maneja, despacio padece.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
El que venga atrás que arree.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Quien no se arriesga no cruza el río
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Más enseñan las manos que los labios.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Refranes de viejas son sentencias.
El hablar, es más fácil que el probar.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Dar el consejo y el vencejo.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Emborrachar la perdíz
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Dando dando, palomita volando.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.