Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Patada de yegua no mata caballo.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Esquílalas pero no las desuelles
Matar dos pájaros de un tiro.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
La lujuria nunca duerme.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Mulas y putas siempre piensan unas.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
El celoso no puede ser jocoso.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Secreto entre reunión es de mala educación.
El que a burros favorece, coces merece.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Con promesas no se cubre la mesa.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
La venganza es un plato para tomar frío.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.