Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
La soga se rompe por lo más fino.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
No hay altanería que no amanece caída.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Hormigas con ala tierra mojada.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Nunca llueve a gusto de todos.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Boca seca hace bolsa llena.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El que se afloja se aflige.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
A gran chatera, gran pechera.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Después del relámpago viene el trueno.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Sol y lluvia es el tiempo de Octubre.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Limando una viga se hace una aguja.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Racimo corto, vendimia larga.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Tumbando y capado.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.