Abril llovedero, llena el granero.
Es ligero el tiempo y no hay barranca que lo detenga.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Dar antes que amagar.
La lluvia no se queda en el cielo.
El que no sabe nadar, se lo lleva la corriente.
Aún no asamos y ya pringamos.
Víbora que chilla no pica.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Palabras y plumas el viento las tumba.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Una ola nunca viene sola.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Sal derramada, quimera armada.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
El día más claro llueve.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Las palabras se las lleva el viento.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
La fantasía es más veloz que el viento
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
A barco nuevo, capitán viejo.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
El tiempo vuela, que se las pela.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.